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Blog: HIPERMEMBRANA
by Marcel·lí Antúnez Roca
Created by anturroc on Fri 27 of Oct, 2006 [16:24 UTC]
Last modified Tue 10 of Jul, 2007 [11:05 UTC]
Description: Hipermembrana, es el proyecto en el artista Marcel·lí Antúnez Roca trabaja en la actualidad. Este proyecto incluye la lección mecatrónica Protomembrana producida durante 2006, la performance Hipermembrana PDL actualmente en desarrollo y la instalación Metamembrana (titulo provisional).
Hipermembrana - Torino
HIPERMEMBRANA PDL Post Digital Lab
HIPERCELRÀ
Lunes, 28 de mayo. Barcelona / Celrà. He pasado toda la noche dando vueltas en la cama como cuando se pone una croqueta a freír. Debo de estar nervioso. He soñado que se presentaba una avalancha de performers y actores para participar en el laboratorio de Celrà. Yo decía, soñando: “¡No puede ser! ¿Por qué habéis venido? Hay demasiada gente... Hoy empiezo la segunda fase de Hipermembrana PDL en el centro “L’Animal a l’Esquena”, unas instalaciones que la compañía de danza Malpelo tiene en un predio de Gerona. Durante las atareadas semanas que van de Hiperladines a Hipelcelrà he hecho, entre otras muchas cosas, un casting en el estudio para configurar la compañía. El asunto no ha sido sencillo. Casi todas las actrices y actores con los que me he entrevistado provienen del departamento gestual del Institut del Teatre, con sede en Terrassa. La mayoría son mujeres. Después de evaluar los resultados de las entrevistas todavía tengo mis dudas y considero la posibilidad de retomar el grupo que tuve en Ladines. Llamo a Nacho y le propongo dicha posibilidad. Y noto que se desata una cierta euforia. Lo sé porque Cuco me llama inmediatamente. Finalmente Begoña, Mónica, Alba y el mismo Nacho, el grupo de actuantes de Ladines, participarán en este segundo capítulo de creación. Aunque la experiencia de Asturias fue muy buena, tengo mis dudas acerca de traer tanta gente de fuera: hay que contar con la distancia, los viajes, y se complica la posibilidad de trabajar en el futuro de manera continuada. Pero considero también sus ventajas. Todos los actuantes de Ladines saben a qué vienen y están dispuestos a asumir lo que haga falta. Decido formar un grupo de ocho actuantes que quedará configurado de la siguiente manera: los cuatro participantes de Ladines, Nico Baixas, Lucía Egaña, más dos personas del casting. Finalmente, y tras una segunda entrevista, estas personas son Gilmari y Elisenda. Nico, tiene una larga trayectoria como actor y performer. Quiero trabajar con él en uno de los roles de la obra, el Minotauro. Así que esta semana me será muy útil para conocerlo mejor. Lucía es una colaboradora habitual del estudio, una artista capaz e inteligente. Inicialmente había previsto empezar a trabajar durante la semana anterior a mi llegada a Celrà, pero mi agenda y los viajes de Lucía y Nico me hicieron abandonar la idea. Tanto Lucía como Nico vuelven de sus largos viajes el 24 de mayo. Ha entrado una persona nueva al estudio para echar una mano. Es Isabel. Eva y yo la escogimos tras múltiples entrevistas. Se encargará de la parte de la producción de esta fase y estará en el estudio hasta después de Torino. Son las nueve de la mañana. Llego al estudio y todo está preparado: una cantidad ingente de materiales que incluyen, entre otras cosas, pigmentos, colas, telones, plásticos, papeles, harina, cámaras, focos, trípodes, cuerdas, herramientas, hilo de empalomar, máscaras, ollas y bragas con penes de látex. Me temo que la suma de este arsenal y los equipajes de la gente no nos quepan en la furgo. Por suerte Elisenda, una de las actrices, trae coche y podemos meterlo todo. Todo el mundo llega al estudio y hay buenos ánimos. Se incorpora al grupo Ana, una amiga de Nacho, residente en Madrid como él, que por una cadena de malentendidos ya había comprado el billete a Barcelona con Begoña. Aunque no me guste la idea de incorporar a más gente, sobre todo después de desestimar personal válido del casting, por amistad y respeto a Nacho decido que Ana se añada al grupo. Llegamos a Celrà. Descargamos el material en la nave de “L’Animal...”; se trata de un espacio de unos 250 m2, 5 metros y medio de altura, dotado con una tarima de madera, sistema de iluminación y sonorización, baño y zona de catering. Deben de ser las once de la mañana. Presento a la gente y explico mis intenciones para esta semana. Dedicaremos los primeros días a ensayar material que tengo en mente y a partir del miércoles por la tarde empezaremos a rodar. Hablo de las capas que se superponen en el Infierno Dantesco, de la célula Eucariótica, etc. Expongo el sistema de trabajo como un texto abierto, es decir, como una aportación desordenada y fragmentaria del proyecto. Es lo opuesto a la producción cinematográfica, llena de recursos, de hipótesis y de previsión. También es lo opuesto a la metodología del tipo “franquicia textual” que utilizan la mayoría de dramaturgias textuales. Así pues, me enfrento a un método de trabajo que utilizará el cuerpo y la actitud de los actores de manera cruda y directa. Una especie de documental sistematúrgico que se construye a medida que se va produciendo. Conforme pase la semana, crudo, cruel, brutalidad, desnudez, pintura e ironía serán palabras connaturales al proyecto. Sé que trabajar de esta manera es una actitud suicida desde la lógica de la producción. Pero prefiero correr el riesgo. No quiero hacer una lectura literal del Inferno de Dante, ni del mito del Minotauro. Las acciones que produzcamos esta semana deberán urdirse con estos materiales. Vamos a la casa donde dormiremos para descargar los equipajes y los colchones que traemos. La gente se posiciona respecto a las habitaciones, yo escojo la mía. Más tarde vamos a comer al pueblo de Celrà, a un restaurante situado en una antigua fábrica. Después volvemos al espacio. Preparamos y protegemos la sala de los excesos de los próximos días. Forramos de plástico el suelo, extendemos un telón negro de papel en el fondo y preparamos una mesa de sacrificios. Propongo un ejercicio de acercamiento. Una camilla de masajes por donde todos los participantes del laboratorio pasan uno tras otro magreados por el resto. A diferencia de Satèl·lits Obscens, aquí no utilizo alimentos como la leche, huevos o harina, sino que los cuerpos, completamente desnudos, están sólo cubiertos de aceite. Preparamos unas ramas de chopo para fustigar a algunos de los magreados. El grupo acepta rápidamente la desnudez y los tocamientos. Constato que la disposición y el potencial de los actuantes no se corresponden con la sociedad en la que vivimos, llena de tendencias represivas ―cívicas y legales― y muy temerosa con el otro. Justo antes de este ejercicio hacemos unas pruebas con plásticos a la manera de veladuras que resultan interesantes. Éste puede ser un tema de trabajo. Filmo la acción del magreo desde arriba, aunque no creo que la utilice. El resultado de este material es interesante. Una vez acabada la sesión, duchas ―las duchas serán muy frecuentes estos días. Concluimos en “L’Animal...” y vamos a la casa que hará las veces de albergue, se trata de una casa de payés aislada a cinco km, de “L’Animal...”. Vamos todos excepto Elisenda, que vuelve a Barcelona porque tiene que dar unas clases. El resto de días se quedará en casa de unos amigos suyos. Nosotros, en la casa, preparamos la cena, birras...; es momento de relax. A su manera Nico y Nacho marcan el hilo de la conversación. Nacho nos vacila con una coreografía cantando una canción de Miguel Bosé: Super Superman, genial. Después de cenar me escaqueo rápido y me voy a la cama, estoy destrozado. Martes, 29 de mayo. Celrà. Me levanto el primero. Silencioso, me preparo un zumo de naranja y un café. El exprimidor gira, como todos, a ambos lados, pero cuando lo hace hacia la izquierda el ruido es espantoso. Procuro, silencioso, que gire sólo hacia la derecha. Después de la ingesta de líquido retomo el procesador de texto del ordenador para organizar la jornada. Poco a poco la gente se despierta y desayuna. Por fin vamos al espacio de “L’Amimal...”, donde empezamos la jornada. Al llegar encontramos a Carles, técnico de la sala. Replantea la estrategia de protección de la nave forrándola con muchos más plásticos. La pintura y sus consecuencias parecen la gran paranoia de la organización, la pinturanoia... Ya lo sé. Las cantidades ingentes de material pictórico provocan una situación permanente de exceso, el líquido es difícil de controlar, los cuerpos sucios gotean, los pies pintados manchan... Por eso decidí viajar de Barcelona a Celrà el jueves de la semana pasada, para intentar prevenir a la organización de mis intenciones. En cualquier caso el ánimo es positivo. Propongo dos grupos de trabajo: el de las chicas, que preparan la acción Estigmas, y que se hará en la nave, y el grupo que preparará el set de Bals en la zona de los contenedores. La acción Estigmas consiste en maquillar de blanco a dos chicas con una falda plisada de papel que posteriormente serán manchadas gradualmente en la zona del busto y la cabeza. Se trata de montar esta escena con animación, cortando las intervenciones de entrada de la pintura, como si la pintura brotase del cuerpo. La preparación de este elemento es entretenida, de manera que una vez dadas las instrucciones me uno al grupo de los contenedores. Los contenedores están a unos doscientos metros de la nave de trabajo, en el valle que forma el rio. Se trata de una hilera de tres contenedores grandes situados sobre una estructura de hormigón que además constituye una era. Allí se prepara un largo telón con papel kraft marrón pegándolo con cinta adhesiva. Hay que cubrir una de las paredes laterales de los dos contenedores. Se arruga el papel, pero me doy cuenta de que esta textura no es suficiente y es necesario mancharlo de pintura. Iniciamos la preparación de pintura negra con la intención de pintar el telón, lo que acaba convirtiéndose en una acción. La situación es igual que la acción con pinturas de Ladines, pero aquí se realiza en el exterior y la pintura es exclusivamente negra. Es mediodía y el sol cae como un sable; la pintura negra adquiere a través de la cámara unos reflejos increíbles. Se revuelcan en ella Nico, Nacho, Ana... La acción Estigmas se prepara en la nave. Gilmari y Alba están maquilladas de blanco. Mientras ajustan las luces preparamos las pinturas. Se produce la acción. Los estigmas de las Mujeres Blancas es sólo una intuición y todavía no tengo claro qué papel tiene en la historia. Trabajo de manera decididamente fragmentaria. La construcción de fragmentos es parte de la estrategia de esta especie de texto abierto que practico. Estoy en Hipermembrana fragmentada. Lo hago así porque no he tenido el tiempo necesario para desarrollar el guión. Pero creo que eso no es un inconveniente. En este sentido reflexionar sobre a los propios resultados es una manera matérica de trabajar que pueda dar, quién sabe, resultados imprevisibles. Vamos a comer. Hoy, no sé por qué, la comida se demora demasiado. Sesión de tarde. Preparamos el set colectivo de la acción Desliza. Después de las acciones precedentes con pintura corporal, se me ha ocurrido hacer coreografías patinando sobre el plástico. Visto en plano picado podría quedar como esas coreografías acuáticas del cine de Hollywood de los años cincuenta. Iniciamos los ensayos y en seguida me doy cuenta de que puede dar mucho más de sí. Los cuerpos desnudos deslizándose sobre el plástico son lo suficientemente interesantes como para crear una base audiovisual de movimientos que pueden convertirse en coreografía interactiva. Mañana iniciaremos el rodaje de la tarde con esta acción. Seguimos con la acción Gritos Chicas. Se trata de una impro alrededor de la Máquina de Gritos. Sentadas sobre dos banquetas, les propongo hacer una especie de coral de gritos. Funcionan de manera increíble, se produce una empatía natural que funciona muy bien. En seguida decidimos que la escena puede funcionar partiendo la pantalla en tres y haciendo una especie de filmes en forma de tarjetón horizontal con los diferentes gritos de las chicas. Inevitablemente esta acción deja a los chicos sin actividad, las esperas propias del rodaje empiezan a hacerse patentes. En un grupo numeroso como éste tal situación es inevitable. Acaba la jornada, volvemos a la casa que nos sirve de albergue. Pasta, birras, y humo... me escapo y me voy a dormir. Miércoles, 30 de mayo. Celrà. Me levanto el primero. Como ayer, giro el exprimidor de naranjas hacia la derecha, desayuno zumo y café, y después me pongo a trabajar. Me instalo en una terraza que hay en la casa después de sacar afuera una mesa redonda y poner encima el ordenador. Elaboro un plan de rodaje según lo que tenía en mente y lo que habíamos hecho en los días anteriores. Esta es la tabla:
Aunque este plan se transformará totalmente a medida que pasen los días, da una cierta sensación de orden y objetividad. Dejo el sábado libre por si al final nos quedara alguna acción colgada. En la casa la gente se pone en marcha. Mientras desayunan pienso que vivimos un experimento sociológico, un artificio utópico. Provenimos de ambientes diversos, sin conocernos de antes, en medio del bosque, en una casa de payés y en un lugar fuera del mapa. Estamos encadenados por la dinámica de la producción y la convivencia en esta casa, que casi no nos deja vida particular. Es inevitablemente una comuna colectiva. Sólo por eso la experiencia ya es interesante, queda tan fuera de la realidad cotidiana que resulta extrañamente intensa. Volvemos a “L’Animal…”. Esta mañana nos repartiremos las tareas: unos prepararán las acciones del Bals, en la era de los contenedores, y otros irán por el bosque a preparar las acciones de las bolsas negras. Estas actividades nos ocupan toda la mañana. Llegan Carles Rodríguez, el fotógrafo, y Robert Roig, el operador de cámara. Se supone que ahora va en serio. Vamos todos a comer. Llegamos en un flujo irregular a la Fábrica y hoy, no sé muy bien por qué, la comida se alarga todavía más que ayer. Estoy impaciente por empezar a filmar. Esta mañana Toni Cots me ha preguntado si podía asistir al ensayo, ya que mañana se va de viaje. Le respondo: “por supuesto”. De manera que esta tarde tendremos público en el rodaje. Preparamos el set que ayer fue tan fructífero, lo que ahora denomino la acción de Coreoleche. Preparamos la luz, situamos las cámaras y colgamos al fotógrafo de las vigas de la nave. Todos participan en esta acción; Lucía se apunta tal y como lo hizo el primer día en la acción del magreo. Queda un grupo de bailarines patinadores de nueve personas. Se untan de aceite. En lugar de agua caliente hemos preparado pintura blanca muy diluida. Todo está a punto y entra el público, que se sienta en los tres bancos de madera. Tengo la lista de movimientos a partir de lo que se hizo ayer y empezamos a trabajar. En seguida me doy cuenta de que no es lo mismo que ayer, no se deslizan de la misma manera, al caminar patinan para intentar reincorporarse al flujo, algunos quedan fuera de cuadro... Efectivamente, el más mínimo cambio de material puede provocar diferencias y me parece que la presión del público que tenemos hoy no ayuda precisamente. Insisto en los movimientos, pido energía al grupo y en uno de los lanzamientos Nico se hace un corte en el párpado. La herida no parece ser de importancia, pero algunos de los organizadores asistentes se ofrecen a llevarlo al Centro de Asistencia Primaria de Celrà. Continuamos. Nos hemos quedado con poco público y poco a poco los bailarines patinadores le encuentran el gusto a la cosa y el gesto colectivo se vuelve más fluido. La acción ha durado más de lo que había previsto, de modo que decido repetir, esta vez con la cámara de Roger, la acción de los gritos de las chicas. Al tratarse de una cuestión sin materiales me parece lo más fácil y adecuado. Después de grabar al coro filmo a Ana y Gilmari para la Máquina de Gritos. Por hoy es suficiente. Volvemos en coche al albergue-comuna. Como ayer y anteayer, comienza el rito de la cena. Pero hoy somos más, se apuntan Carles y Robert. La casa está al completo, “Full”. Hacemos una pequeña celebración durante la cena ya que Gilmari se casa pasado mañana. La fiesta incluye una sorpresa: un pastel de chocolate. La velada sigue pero yo me retiro discretamente. Después de un buen rato intentando dormirme, el tum tum del comedor me lo impide. La fiesta continúa. Bajo, molesto, y observo que la sala está oscura y se ha convertido en una disco. Utilizo mi autoridad pidiendo silencio y me vuelvo a la cama. Funciona. Bajan la música y consigo dormir. Lo que pasó después se lo tendréis que preguntar a los que se quedaron despiertos. Por lo que me dijeron, la fiesta se alargó hasta las tres o más de la madrugada. Jueves, 31 de mayo. Celrà. Repito el rito del desayuno. Hoy es el último día de Gilmari, de modo que procuro organizar el material en consecuencia. Nico, con un pequeño apósito en e párpado, me dice que aunque herido ―no puede bañarse en pintura― puedo contar con él para lo que haga falta. Agradezco el gesto y lo tengo en cuenta. A una producción como esta, “aquí te pillo, aquí te mato” le va muy bien que le echen una mano. Llegamos a la nave y organizo la preparación de las acciones Shock y Bals en la zona de los contenedores. Se trata de preparar un fondo negro con los recortes del papel que fue pintado con los cuerpos el primer día, un fondo negro y un fondo blanco con bolsas blancas llenas de pintura roja. Mientras tanto continúo en la nave el rodaje individual del corifeo femenino. La grabación de las cabezas gritando se alarga más de lo que esperaba, por lo que decido acabarlo en otro momento e iniciar las acciones de la riera. Hoy el día amenaza lluvia y el cielo está parcialmente encapotado. La luz de la era de los contenedores es preciosa cuando empezamos la acción Bals con Begoña. Es la luz perfecta para un spot de compresas. Desnuda, se estampa contra el muro donde están las tres bolsas blancas más la decena colgada fuera de plano. Revienta con la boca el saco de plástico y la pintura roja brota del muro y del cuerpo. Cae, grita y gime. ¿Será así el infierno? Tras la acción de Begoña preparamos el set para Mónica, hacemos el cambio de papel blanco, colgamos nuevas bolsas y lo tapamos todo con un plástico de pintor que le da una veladura especial; éste es el set para todas. Mónica se enfrenta al muro de una manera más violenta, se restriega, gira por el suelo, grita y revienta el plástico. Tiene una energía diferente a la de Begoña; Mónica es más corporal. Nuevo cambio de set. Ahora le toca a Elisenda, que al igual que Mónica tiene una formación corporal, de danza, y por lo tanto se enfrenta desde esta perspectiva. Su acción dibuja posturas corporales muy claras, de gran belleza, pero rompe la fluidez de la acción. Pienso que de todos modos tal fluidez vendrá de la mano del montaje del vídeo y de su interacción en escena. Hemos empezado con la iluminación difuminada de anuncio de compresas y acabamos, con Eli, con un sol terrible. La mañana se nos echa encima y ponemos en marcha el tema de la comida. Al final decidimos no comer en el pueblo, sino encargar el servicio de catering. Ahora continuamos en la era con la acción Bals. La pintura es un artificio. No es sangre, no es comida, no es mierda, pero parece que fuera todas estas cosas. Deviene de este modo un artificio del exceso. No es inocua, ensucia; está hecha de minerales y colas y utilizamos tanta que sólo por eso resulta excesiva. Al leer el Infierno de Dante me vienen a la mente imágenes como éstas, excesivas, chorreantes, intensas. Este tipo de trabajo, que incluye la porquería, la desnudez, el contacto físico, el grito y las emociones forzadas, tiene algo de terapéutico. Es una especie de bulldozer revienta-tabúes. Caen cubos de pintura sobre Alba, Gilmari, Ana y Nacho, en este orden. Siempre con una luz cambiante con la que tendré que convivir después, en el montaje de estas acciones. Gilmari ingiere una gran cantidad de pintura blanca después del segundo cubo, que más tarde vomitará. Uno a uno, tras la ducha los cuerpos vuelven a la normalidad. Desde hoy tenemos un dispositivo que asegura el agua caliente constante en la zona de los contenedores, lo que facilita las cosas. Subimos a la nave y nos disponemos a comer. La sensacion de hambre es tan fuerte que devoramos la comida. He recibido la llamada de mi sobrino Fortià, hijo de mi hermana Anna y mi cuñado Gori, ellos continuan la saga carnicera de la familia, que esta llegando con dos cabezas de vaca o de ternera ―quién sabe―, y pulmones e hígados de la misma especie. Carlos, el fotógrafo, regresa a Barcelona. Después de comer volvemos a la era de los contenedores para realizar la acción Balsa de mierda, también llamada Sopa básica. Realizamos la acción. Para parte de grupo es la tercera vez desde Hiperladines que se bañan y frotan con pinturas. Para elaborar esta acción he comprado una lona blanca de 12 x 6 metros. Es casi idéntica a la que utilicé en la macro-performance de Accions, en 1984, con la Fura dels Baus. He realizado un ejercicio decidido de retorno a los orígenes. Cuando abandoné este colectivo tuve que aparcar todo un sistema de trabajo que había desarrollado con ellos. Nada, sólo diez años de trabajo. No se trataba de hacer una Fura II. Ellos continuaron utilizando aquél patrimonio y yo me dediqué a construir a Marcel·lí Antúnez Roca, es decir, mi carrera individual. Renunciar a lo que ya había hecho para crear de nuevo no ha estado mal, pero hay aspectos de aquel momento creativo que siguen siendo válidos. Formas auténticas y esenciales que ahora vuelven a resultarme útiles. La parafernalia icónica de Accions y la que desarrollamos estos días es claramente pre-racional, tiene que ver con el feto, el nacimiento, la descomposición y la muerte, la herida y la violencia, el dolor y el placer... Sin duda es una de las cosas que propone la topografía Dantesca del Inferno. Nuestro cosmos inferior. Los cuerpos pierde su dimensión de género y parecen gusanos al sumergirse en pintura. Son cuerpos restregándose sobre una pintura marrón que podría ser mierda. Es, por tanto, una recreación de las bases dantescas. Pero si cambiamos la escala, estos “gusanos” podrían ser bacterias y convertirse en la Sopa Básica del inicio de la vida en la tierra. El cambio de escala temporal y espacial de algunos elementos que utilizo permite superponerlos, compararlos y vincularlos, lo que teje y confiere densidad a la literatura visual de esta Hipermembrana. Intuyo que este método, tomado a veces de la ciencia pero utilizado de manera artística, ha de dar buenos resultados. Todos a la ducha. Volvemos a la nave para grabar los corifeos de Mónica y Elisenda. Mientras, Gilmari escapa hacia a Gerona para agarrar el tren que mañana la llevará al altar. Llega Fortià con el arsenal biológico; una de las cabezas de ternera es blanca, preciosa, creo que servirá muy bien para las Blancas Bacantes. Volvemos todos a la casa / albergue. Mientras, Oriol, Robert y yo filmamos la carretera desde el coche. Quiero aprovechar estas imágenes para la Performance. Hoy tenemos jornada nocturna. Cenamos. Las chicas se maquillan, ahora con la pasta blanca, más rápida que el maquillaje de Acuacolor, y se ponen las faldas. Son Mónica, Begoña y Alba. Las subimos a la parte trasera de la furgo y vamos hasta el medio de un bosque. Hay luna llena. Grabaremos con infrarrojos, por tanto la única luz que habrá en el bosque será la lunar. Me siento transportado a los años setenta, a una de aquellas películas de serie B de Jess Franco. Las chicas entran rápidamente en el rol de vampiresas, seres poseídos por el mal. Tiene un tono cutre, pero la luz infrarroja que les hace ojos de gato, es muy potente. Van subiendo de tono, gritan, bailan, ríen. La oscuridad y la cámara enfatizan nuestra condición ajena de voyeurs. Volvemos a casa. Ellas van rápidamente a la ducha y nosotros seguimos filmando la luna desde el coche. De repente, sin esperarlo, nos encontramos con Ana, todavía vestida de Vamp, en medio de un campo. Parece que la acción la haya poseído y continúe bajo un extraño efecto licántropo. Ella, al vernos, no nos reconoce y se queda quieta, petrificada. Nos identificamos y continuamos filmándola. Como el campo queda cerca de la casa ellos se quedan grabándola y yo me retiro a dormir. Ha sido un día intenso. Viernes, 1 de junio. Celrà. Desayunamos. Lo que ha pasado hasta ahora nos proporciona una sensación liberadora. Las imágenes que hemos producido son tan potentes que crean un cierto efecto de saciedad. Pero hoy tendremos más. El objetivo es acabar la lista del miércoles. Vamos a la nave, donde empezamos la acción Torete en la era de los contenedores. La acción se ensayó el miércoles por la mañana, de modo que sólo hay que preparar los dispositivos materiales: maquillajes y harina. Nacho está un poco cansado de esperar. Su talante, un artista de la cabeza a los pies, lo ha situado en esta historia como enviado de Zeus, el toro blanco, el Dionisos de Madrid. En fin, un personaje crucial porque otorga su carisma irónico, cómico, a la historia, y la equilibra. Eso ya lo vimos en Ladines, en su nacimiento bajo el majestuoso roble del “prau”. Pero entiendo que eso mismo lo ha postrado a una espera larga y sin papel casi todos los días, por lo que entiendo esta un poco incomodo. De modo que ahora es su momento. Empezamos a rodar las imágenes que servirán para el clip del Torete. El objetivo es la veneración de las mujeres blancas por su macho preferido. Por tal motivo canta, quizá mejor destroza, Super Superman de Miguel Bosé. Ya no es Superman sino Chupaman... lo borda. El Ninu, nombre con el que se conoce al dálmata de Malpelo, corre por allí y entra en plano. Chupaman, chupaman... Estamos en el set de la cabeza blanca del Torete. Entra en acción un material real, la cabeza del animal que veinticuatro horas antes aún estaba vivo. El set de la acción de las bacantes es bestial. Postes de teléfono, papel arrugado teñido de negro y rojo, ollas por el suelo y las cinco bacantes que hemos visto bailar como corifeo del Torete, enloquecidas, con las ollas de sangre y la cabeza de toro. Esta acción podria representarnla venganza ciega de las Bacantes debidala infidelidad de Torete. En una de las historias de Hipermembrana, Torete se copula con una vaca mecánica en la que se esconde Pasifae. La capacidad telepática de las Mujeres Blancas que hemos visto manifestarse en múltiples facetas (vamps, estigmas, coro de videoclip), sacan su vena más salvaje. La danza de la muerte y la testosterona han hecho que les crezcan unos penes, por lo que todas visten unas bragas con penes infantiles de látex. Bien, esta es la literatura de la acción, pero lo que pasa es que Ninu, probablemente atraído por el olor de la cabeza de ternera, no para de entrar en escena. Y queda súper cursi. Al final tengo que echar fuera al can yo mismo. Tres de las chicas no soportan la carne cruda, así que no hay manera de que la acción arranque. En vista de que la acción sólo se hace en una toma, decido que salgan de la escena las que estan cómodas y dejo que Begoña y Alba prosigan con la orgía. La bacanal se inicia de un modo feroz e inesperado. Seguramente esta será la acción más intensa de toda la semana. Chupan los cuernos de la cabeza de ternera mientras se acarician los pequeños penes de látex, cabalgan, menean la cabeza, lamen la larga lengua del animal. Si alguien me pregunta cómo era la locura de las bacantes, responderé: “aquí tenéis un ejemplo”. Lo que queda después de la acción es una instalación increíble: muro, palos, ollas y la cabeza del animal cubiertos de un intenso rojo brillante. Nico, Nacho y Fortià ―completamente integrado en el grupo― han sido de gran ayuda esta mañana. Las chicas, espléndidas. Tengo la sensación de un cierto trastorno, una emoción en movimiento continuo, como el cielo de esta mañana: lluvia, sol, niebla. Hemos encargado la comida al servicio de catering y comemos en la nave, como ayer. Más tarde iniciamos la acción Feto. Colgaremos a Mónica dentro de una bolsa de plástico suspendida en medio de la nave, flotando entre agua y vísceras. Hacemos la prueba. Montamos la acción, ahora en serio. Ponemos más agua que en la prueba y añadimos el hígado y los pulmones de ternera. El agua se tiñe toda de rojo y la figura se pierde. Casi no queda más plástico. Rehacer la acción parece difícil, pero finalmente ideamos algo y conseguimos colgarla de nuevo. Ahora sólo con la hechura del pulmón sin el hígado. Esta es la buena. Esta acción se corresponde con la del embarazo de Pasifae y deberá desencadenarse en la Performance de modo simultáneo. Ya veré cómo. Mientras realizábamos esta acción, Elisenda y Begoña se han preparado para la acción de los estigmas, que una vez renovado el set procedemos a grabar. La acción, al igual que el martes, funciona de maravilla. Fortià se va y se lleva una de las cabezas de ternera. Nosotros nos quedamos con el resto de material. Nos aconseja no tirarlo a la basura, ya que si lo encontraran los Mossos podría montarse un pollo. Nos queda la acción de las bolsas negras. La idea viene de la lectura del Inferno. Tiene que ver con aquellos viajes incógnitos por la turbulenta carretera nocturna. Viaje que nos lleva a la topografía interior, a la arquitectura del Infierno, a las bolsas del círculo octavo. La rodaremos también con infrarrojos. Se repite la situación de la pasada noche con las Vamps, pero ahora en un bosque cercano a la nave. Los penitentes que se agitarán en los agujeros cavados en medio del bosque son Alba, Begoña y Nico. Todavía herido, preparamos convenientemente a Nico con un parche tipo pirata hecho con cinta adhesiva negra. No sé qué impresión causarán las imágenes, pero el hecho de rodarlas es de un voyeurismo intenso. Moverse por la noche, en plena oscuridad, y encontrarse unos cuerpos desnudos gimiendo escondidos bajo matas asusta. Me recuerda a esa sensación de miedo que me daba el juego del escondite con el que me divertía de pequeño después de la puesta de sol, con mis primos, en los alrededores del Molí del Parer, la casa donde nació mi madre y donde pasábamos algunas semanas de verano cuando éramos niños. Como cada noche volvemos al albergue. La furgoneta azul, llena de trastos y porquería, descarga como cada noche en el vertedero de Sant Martí los restos de la orgía. Cenamos, y yo creía que haríamos fiesta, pero uno a uno los comensales se retiran o se quedan dormidos en la mesa. Al final, al despuntar el alba, me voy a la cama. Mañana tenemos la presentación en público. Sábado, 2 de junio. Celrà. El objetivo está cumplido. Hemos rodado lo que me propuse e incluso han surgido algunas ideas nuevas. La semana ha sido muy intensa. Tengo un poco de resaca, supongo que es porque me faltan horas de sueño. Poco a poco, el grupo se despierta en la casa, y ya fuera de cualquier horario vamos a “L’Animal...”. Cuando llegamos Elisenda nos regaña porque Gilmari hace una hora que espera. De acuerdo, es el último día y nos hemos relajado demasiado. Pero vaya, hemos trabajado como animales y un poco de desorden tampoco hace daño a nadie. Hablo con Oriol sobre la manera de organizar la presentación de la tarde. Pero hay tanto material rodado que la presentación se me hace cuesta arriba. Estoy cansado y espeso. Al final decido enseñar el material de Ladines tal y como lo preparé allí mismo y después mostrar algunas imágenes en bruto del rodaje. Mientras, algunos van a buscar los materiales de las bolsas negras y entierran el resto de materias biológicas. Los jabalíes estarán contentos. Vamos a comer a Sant Martí, nos tienen una mesa preparada y tomamos una comida abundante y suculenta. Pero el tiempo pasa rápido y cuando miramos el reloj sólo falta media hora para la presentación ante el público. Organizamos a toda prisa la presentación. El acto comenzará con 20 minutos de retraso. Disculpen las molestias. Cargamos los vehículos y volvemos a Barcelona. 30 de abril, lunes. Vuelo Barcelona - Asturias Voy hacia Asturias. Es la tercera vez que voy a Ladines en menos de un año. Inauguré el centro de Cuco Suárez, ARTE LADINES, en mayo del año pasado. Volví con la familia en verano, y finalmente hoy empieza el primer curso que propone este "Centro de Investigación Artística". Como siempre, las prisas de última hora, y aunque hoy viajaba con tiempo, al taxista no le funcionaba el sistema de cobro por tarjeta, la reserva no era efectiva y el control de seguridad estaba desbordado. He tenido que ir al cajero a sacar dinero -por cierto, el taxista me ha clavado-, he tenido que comprar un billete de última hora, y por supuesto también me han clavado, y por último, prácticamente desnudo, he pasado el control. Este aeropuerto es desde hace tiempo un cuello de botella insoportable. Voy como una bala. No puede ser. La semana pasada cargué con las tres presentaciones en el ZO de Catania, una subida al Etna, una conferencia en el IDEP de Barcelona, la resolución de problemas en la oficina y la preparación de este laboratorio. Pero no todo es amargo. La del Etna fue una experiencia intensa, las tres presentaciones en el ZO funcionaron muy bien -la última, llena a reventar-, y la conferencia del IDEP gustó mucho. El trabajo que ha hecho Matteo para la programación de la parte musical de HIPERMEMBRANA LADINES está muy bien. Y la música de Pau Guillamino funciona de maravilla. Pero en conjunto ha resultado muy cansado y me siento exhausto. El programa que llevo a Ladines forma parte del proceso creador que empecé el año pasado con las Membranas PDL. Ahora continúa pero de un modo diferente. La estructura de trabajo desde el punto de vista técnico es parecida en algunos aspectos pero cambia en una cuestión esencial: la música. También cambia en la forma de los contenidos. Estos laboratorios ya forman parte del camino a HIPERTORINO, y así es mi proceso creador. Tengo pensadas tres líneas de contenidos que urden el argumento de Hipermembrana: El Inferno de Dante, la célula eucariota y la creación del minotauro. Aterrizo en Asturias. Me espera el promotor, director, artista y amigo Cuco Suárez. Vamos directamente a la Laboral, un centro nuevo de arte en Asturias, para despachar con el ayudante de la directora, que nos enseña el centro muy amablemente. Los trabajos expuestos en la Laboral están en perfecta sintonía con lo que hago. El tiempo se nos viene encima y hablo por teléfono con Montse, la mano derecha de Cuco, para que nos prepare algo de comer cuando lleguemos a Ladines. A la altura de La Pola de Laviana cae una granizada espectacular que filmo. Al llegar al centro Arte Ladines nos espera una fabada y un hígado con cebolla. Él toma el hígado y yo la fabada, buenísima. El Conceju de Ladines forma parte de la comunidad de Sobrescobio, está situado a 700 m. sobre el nivel del mar, en medio del parque natural de Redes. Es una postal increíble, un lugar extraordinario. Llegan los alumnos, hago una introducción de mi trabajo desde la Fura y poco más, pues a las 20 h. tengo la presentación de El Dibuixant en Laviana, que acompañaré con el bonus track de una mini Transpermia. En el CIDAN de Laviana, puntual y en la sala, casi llena, el público sigue con atención el trabajo. Es un lunes extraño: mañana es 1 de mayo, festivo, y no encontramos sitio para cenar en Laviana. Volvemos al valle y cenamos en el restaurante de Silvia. Prepara una caza soberbia y unas croquetas de primera. 1 de mayo, martes. Ladines, Asturias. He dormido bien. Preparo los equipos, pienso en cómo debo disponer lo que quiero hacer. Esta labor me ocupa toda la mañana. El trabajo que me espera es complejo. Se estructura en diferentes niveles: contenidos, el rodaje, la edición, la programación y el ensayo. En otras palabras: creación de contenidos, producción del banco de datos, programación y ensayo con las interfaces. La técnica del vídeo simplifica mucho este proceso, y el material del que dispongo es bastante eficaz. Me peleo toda la mañana con la cinta de la granizada de ayer, pues tiene un problema y no me deja capturar nada. Finalmente detecto que está grabada en dos formatos y que por eso no funciona. A la hora de comer llegan todos, aún faltaban dos alumnos que llegan hoy. Somos siete, comemos en el “Chigre” de Isa. Se trata de un grupo bastante heterogéneo que se subdividirá en dos grupos: relatores y actuantes. Los primeros son: Ovidio, interesado en temas técnicos, Ricardo, un profesor de la UNAM de Distrito Federal que ha venido expresamente -más tarde sabré que está preparando un doctorado sobre mi obra- y Natalia, una artista asturiana de Laviana. El grupo de actuantes -performers- está formado por tres chicas y un hombre: Mónica -bailarina-, Alba -actriz-, Begoña -performer- y el polifacético Nacho. Dedico la tarde a hablar de los aspectos teóricos, utilizando el ciclo de Afasia como elemento central del relato. Afasia permite articular Satèl·lits Obscens, los trabajos de preparación -especialmente los dibujos-, la propia Performance y una de sus secuelas, Afalud. Propongo como tema el relato del Minotauro y los organizo en grupos para que propongan ideas. Las proponen. No parecen demasiado interesantes, pero es lo que hay. Acabo la jornada enseñando el film “El Hombre Navarro va a la Luna”. 2 de mayo, miércoles. Me despierto temprano. Me siento intranquilo, me da miedo que un grupo tan dispar no funcione. Pienso que las ideas de ayer no son suficientemente consistentes. Me levanto, salgo con la cámara con la intención de rodar algo. Empiezo a ir carretera abajo mientras filmo vacas, riachuelos y paisajes. Me doy cuenta de que no llevo la cartera ni el móvil. Pero me quedan tres euros en el bolsillo y podré tomar un café con leche en el pueblo de abajo, Soto de Agues. Caminando se me aclaran las ideas. Vuelvo andando cuesta arriba a Ladines y a doscientos metros de la casa me sorprende Curro que vuelve de Oviedo con el coche. En la casa empiezo el montaje de lo que he rodado. A partir de este momento inicio mi perfil de editor de vídeo. No suelo hacer este trabajo, pero tampoco es malo sumergirse en él. Estos días haré de editor, músico, programador, operador de cámara, director, autor y en ocasiones performer, sin olvidar mi aspecto docente. Multiman. Mientras hago todo esto Cuco va de compras con una extensa lista que le he dado para los trabajos de la tarde. La lista incluye alimentos, materiales para preparar pintura fungible y muchos plásticos. Se queja de que no haya hecho la lista antes. Y tiene razón. Pero estamos desvirgando el edificio, es el primer curso que se hace, desconocía la cantidad de alumnos y la actitud que podrían tener. Son demasiadas cosas a la vez como para preparar una lista de material fungible. Persigo la emoción, quiero golpear la mirada, hacer brotar la irracionalidad. Somos animales, somos minotauros; es una condición irrenunciable que nos conecta con el mundo, que nos hace sentir vivos. Esta tarde empezaremos la producción de contenidos físicos. El paso siguiente será producir el banco de imágenes, es decir, a editar los vídeos, programarlos y asignarles una extremidad sensible. Es parte del procedimiento sistematúrgico, que transcurre paralelamente con los otros ámbitos de representación, la luz y la música. Al plantear el trabajo de la tarde retomo las ideas de ayer y añado algunas nuevas. Hablo de los relatores y de los actores, y todo el mundo está de acuerdo. Hablo de la construcción fragmentaria. Fragmentos que de momento no me preocupa ordenar. Preparamos el plató. La casa, de dos plantas, queda distribuida en dos espacios; la parte superior destinada a dormir y a la docencia; la inferior al plató, un cubo forrado de plásticos. Somos tres cámaras, Ricardo y Nacho hacen de figurinistas, los dos sobre sillas. Plano medio cerrado que muestra la cara y el cuello de las chicas mientras gimen y son cubiertas de yogurt líquido. Uno, dos, tres. Preparamos en el suelo la cama de látex cubierta con la sábana negra. Cuelgo la cámara lo que proporciona un plano picado de la escena. Plano general cerrado en los límites de la cama. Los figurinistas llevan huevos en las manos, fuera del plano, preparados con la munición. Entra Mónica y se revuelca gimiendo sobre la sábana; el efecto es fulminante. Más tarde entra Cuco, que se muere de ganas de pringarse. Más tarde veremos que no funciona. Entra Alba y después Begoña. Entra con una energía especial, casi lésbica. Hot, hot, hot. El plano es brutal. Un puñetazo pre-racional. Creo que esta acción determinará en cierta manera la dinámica del laboratorio. Estamos sometidos por el poder de Eros. Es la emergente primavera, el agua brota salvaje y los árboles florecen. Cenamos en casa de Silvia; hoy nos sirve entre otras cosas, ciervo que pica un poco. Excepcional. 3 de mayo, jueves. Hoy la postal amanece nublada. Niebla, una cierta amenaza de lluvia, pero majestuosa. Pero yo, concentrado, arreglo la cama y me meto en el papel de editor. Monto lo que rodamos ayer. Tomo la decisión de intervenir de manera simple. No utilizo las otras dos cámaras, sólo la principal. En la escena de la cama negra elimino a Cuco. Tal y como pude observar, su energía no es la apropiada. Pero lo que hace no está mal. Habrá que considerarlo en un nuevo contexto. Las chicas funcionan. Las edito y con cuatro cortes encadenados la escena queda lista. Por lo que respecta al yogurt, hago una captura muy selectiva para no tener que montar demasiado. Es el arranque de la primera salpicadura de yogurt. Corto e invierto el inicio. Hace un loop con efecto espejo. El sábado, cuando las chicas accionen mediante los sensores del suelo sus vídeos, detectaré que son demasiado largos. Tal vez convenga una planificación más breve del corte para hacer más efectiva la interacción. Habrá que probarlo cuando toque. Creo que es esta la razón de ser, que la planificación de los cortes es lo que da la sensación de control interactivo. Hay que planificar muy bien lo que hay que hacer para disponer del banco de imágenes apropiado. El corte del zoom asociado con la voz. El corte coreográfico asociado con el movimiento del Dreske, etc. Tengo que dibujarlo. Comemos en el “Chigre”. Isabel nos grita por no sé qué. Esa mujer nos grita, pero es muy cariñosa. En el plató rehacemos los plásticos, cubrimos el suelo con cartones y también lo forramos con plástico. Hoy el plató se convertirá en un matadero. Vuelvo al tema de los gritos, que empecé a desarrollar en el Membrana PDL de Lérida. Propongo la máscara que ahora, una vez hecha, no me parece necesaria. Los cinco actuantes, y aquí incluyo a Cuco, se cubrirán la cara con yogurt líquido, pasta de sopa y café molido. Empieza Nacho. Es el primero, se precipita y no funciona. Lo sigue Begoña y le pasa un poco lo mismo. Ellos toman el rol de romper el hielo y no es fácil hacer lo que pido. La reivindicación de la voz como instrumento emocional viene de lejos. La cita anterior, tal vez la más clara, es Alfabeto, la audio-instalación de la exposición Epifania de 1999. Pero creo que es parte de mi lenguaje performántico. La cara y la voz son rasgos indisolubles de la persona. Después Cuco. Él, como yo, tiene un vocabulario de onomatopeyas que despliega de manera exuberante, y acaba con una canción: “Sapore di mare...”. Continúa Mónica, que muestra su energía furiosa con gritos. No está mal; acaba también con la canción de “mi mono Amedio y yo”. Por último, Alba, menos enérgica que Mónica pero bastante versátil, acaba con una nana italiana (su padre es italiano). Nacho, insatisfecho de su primera intervención, quiere repetir, vuelve y lo borda. Acaba con una extraña canción, tan dulce como las demás pero con un giro punk inesperado. Si el yogurt y los huevos de ayer provocan un efecto erotizante, las canciones de hoy provocan ternura. He aquí la balanza de esta Hipermembrana. Preparamos la pintura. Es una ceremonia muy particular y que conozco bien. Para sacar partido de este material conviene ser preciso. Por suerte el agua de la ducha sale muy caliente y permite preparar la pintura a una temperatura agradable. No tengo todos los componentes para prepararlo como sé, de modo que improviso con harina. Planteamos el set con la pintura, las órdenes de acción y rodamos. La acción es muy espectacular desde el punto de vista plástico, pero el lugar para rodarlo no es el más apropiado. A medida que avanza el procedimiento surgen nuevas ideas que tendré que desarrollar en próximos rodajes. Creo que con esta acción, como decía un auténtico matadero, el edificio de Cuco pierde la virginidad. Paredes manchadas, suelo rojo. Nos esperan las croquetas de Sívia en el Soto... Mientras bajamos, las luces del coche iluminan la carretera; es, como cada noche, un viaje al inconsciente, y de repente la revelación: una hembra de jabalí que corre unos metros por delante de nosotros. La bestia consigue huir por debajo de la valla de un prado. Mañana aprovecharé esta idea. 4 de mayo, viernes. Edito el material de ayer. Los cortes de los gritos son entretenidos, llevan su tiempo. No podré acabarlo todo. Ni siquiera visionar todo el material. Me toca trabajar a destajo. Edito también el material de la pintura y le añado la percusión de la espectacular granizada del primer día. Esto le confiere un toque dramático que lo distancia de la escena de los huevos: las tres Gracias. Aunque mañana, cuando se presente en público, esta parte quedará como una elipse oscura y extraña. En cuanto a la narración, todavía cojea pero me da igual. Por la tarde propongo el trabajo y empiezan a producir el cabezudo del minotauro. Una caja, papel de periódico, cinta de papel y pintura blanca. Mientras tanto aprovecho para sacar adelante los materiales del vídeo. Más tarde hacemos una excursión por las cumbres de Ladines siguiendo un mapa que el panadero nos ha dado de un “prau” que tiene allí en las alturas. Llevamos harina, las cámaras, unos cuernos de toro y una peluca rubia que no sé de dónde sale. Nos cuesta encontrar el lugar. Montamos el plano y rodamos de un tirón. Nacho, naciendo bajo un roble majestuoso y sobre un prado verdísimo de una polvareda blanca de harina, es el toro blanco que avanza hacia la cámara, mirándola hasta sobrepasarla. Tiene un tono obsceno y canta Love me tender. Perfecto. Al volver son las nueve de la noche. Secamos la cabeza del minotauro con un secador de pelo y se le dibujan las líneas de la cabeza. Cenamos en casa de Silvia. Al bajar a Soto de Agues ya he grabado con la cámara el recorrido. Bronca monumental de Cuco con uno de los clientes del bar. Un mal rollo que amenaza destruir la velada. Por suerte las cosas se tranquilizan. Al volver grabamos al minotauro. Cabeza grande, calzoncillos y saludando como Espinete. Es tan cutre que tiene gracia. 5 de mayo, sábado. Hoy es el día. Edito el material que rodamos ayer. Empiezo a hacer las primeras pruebas con el material. Es un placer trabajar así. El programa de edición interactiva es muy versátil y me permite integrar las películas y los sonidos que llevo pre-programados. La mezcla funciona. Al final la estructura de la Performance queda así: Situación: la mitad de la sala de abajo ha quedado como platea con sillas, la otra mitad es el espacio escénico. La pared del fondo funciona como telón de proyección, a la derecha cuatro sillas con los actuantes, en el centro un colchón, cubierto de plástico, y a la izquierda los tapices sensibles, dos en la pared y tres en el suelo. Yo ocupo la platea con la mesa llena de laptops y cables. 1- Intro Ladines. Secuencia paisajística del valle de Ladines, postales, vacas, riachuelos. Suena una de las membranas de Guillamino y yo la adorno con gorriones, bramidos y otros efectos de voz. Esta “intro”, que funciona como specific site, es interesante y a tener en cuenta como elemento introductorio de posibles hipermembranas. Sin acción escénica. 2- Morro vacas. Es una película prescindible pero la pongo porque es parte del trabajo y no quiero menospreciarla de momento. Forzando mucho la narración hace de puente a los gritos. Como elemento de tensión no funciona y probablemente funcionaría con otro tratamiento de montaje. 3- Gritos. La tensión se desencadena con tres patrones de gritos que organizo con sensores en el suelo, primero los gritos de Nacho y después los de Cuco. El de los gritos es un trabajo interesante, es la segunda generación después del laboratorio de Lérida. Pero la acción con los sensores no funciona bien; es decir, funciona mal. Tanto Begoña, que dispara los gritos de Nacho, como Alba, que dispara los de Cuco, tienen problemas para activar las secuencias. Obliga a un movimiento demasiado forzado, la programación de los gritos está en modo gate y debería estar en modo trigger. La organización de los tapices, dos en el muro y tres en el suelo, debería favorecer la interacción, pero en cualquier caso es una cuestión de los ensayos. 4- Gritos Mónica. Entran los gritos de Mónica, en este caso activados desde el Dreskeleton. Ella baila a su son. Aquí observo que tengo problemas con la pila del Dreske y que no funciona bien. Me veo obligado a cambiar de parte. 5- Toro Blanco. La escena, casi perfecta; se proyecta el nacimiento del toro blanco. Nota: posible acción de gemidos de las tres Gracias solapada. 6- Yogurt. Las tres chicas se ponen sobre los tapices sensibles y saltan. En principio, si yo tuviera activo el Dreske, esta acción tan simple debería permitir una interrelación de tipo musical. Pero no funciona. También aquí me doy cuenta de que el banco de imágenes no es el más indicado. Tal vez una solución sensible al número de veces que recibe el tapiz, del tipo de acciones absurdas del DMD, podría dar una salida al tema. Nota: Bofetadas. 7- Huevos. Aquí se desarrolla la acción más prerromántica de la sesión. Nacho sentado con la misma vestimenta de toro blanco y con un palo que coloca como si fuera el pene. Las tres Gracias cascan la fruta sobre el falso pene. Detrás, la escena secuencial de los Huevos. Estoy sin pila y el Dreske no va, medre! 8- Pintura granizada. Los actuantes ocupan su lugar inicial, las sillas, y comienza el impacto de la escena de las pinturas. Insisto, narrativamente es una birria, ya lo sé. En todo caso podría haber mejorado la trama con una redacción previa del texto. 9- El animal perdido. La carretera se adentra en un viaje hipnótico que iluminan las luces del coche. Al final aparece el animal perdido, el hijo del toro blanco, minoladines o ladinetauro. Tal vez la voz podría activar y otorgar velocidad a la carretera. Nota: instrumento de voz. La presentación ha sido muy accidentada. Sobre todo por el problema de la pila del Dreske. Sin duda sólo ha sido un mal susto en el intenso desarrollo que ha tenido el laboratorio. Cosas del directo. En todo caso, y por la lógica dinámica, he dedicado muy poco tiempo a este apartado y al final eso se nota. Al anochecer, cansados, nos invade una sensación de tristeza. El final ha llegado. El trabajo ha sido tan intenso que seguro ha creado vínculos emocionales que ahora quedan truncados. 6 de mayo. Domingo. Ayer Cuco llevó a Ricardo, el mejicano, a Oviedo. Y se quedó a dormir allí. Llega a primera hora, nos recoge, tristes despedidas, otra vez al aeropuerto. Vuelvo a casa. Hipermembrana CASTING TORINO. Texto escrito en Alentejo, Turin, Milan y Barcelona Portalegre, Alentejo. Sábado, 24 de marzo, 2007. Esta ciudad es impresionante. El paseo de esta mañana ha sido un paseo por el túnel del tiempo: Renaults 12 aparcados en la acera, suelos adoquinados, casas portales de piedra, árboles centenarios, bragas tendidas en las ventanas y bares con muebles de los años cincuenta y sesenta. Ciudad del barroco portugués, Portalegre es la capital, según parece, del norte de la región de Alentejo. La asquerosa franquicia que todo lo destroza, especialmente en la ciudad donde vivo, Barcelona, todavía no ha llegado aquí. Los espacios físicos son el lugar de nuestra personalidad, de nuestra memoria, de nuestra identidad. Se ve gente por la calle, se saludan y yo me pregunto por qué estoy aquí... esta noche lo sabré. Estos días he ido tope. La producción de la exposición de la GAM ha sido más intensa de lo que pensaba. El tema de los dibujos, es decir, el tema de volver al pasado y “comisariarlo”, tal y como pasó con el documental El Dibuixant, es siempre trabajo nuevo. Solo la selección de dibujos, la organización en paneles y su instalación definitiva ha sido un trabajo duro. Pero ha quedado muy bien. Este sistema de intervención mural es la semilla de una línea de trabajo muy interesante y que podría, por qué no, impulsar nuevas obras. Dibujos circulares puntuadores / masas de gris. Personajes animados sobre el muro de la galería. Paisajes que integran personajes. Pantallas planas verticales que animan hilo negro o gris. Grandes pantallas que explican historias. Conexiones con la ciudad periférica donde la gente se hace retratos y los envía a la galería... Todo este tema ha hecho surgir algunas cuestiones, como la del sacrificio. Lo que se hace y que desaparece, lo que se hace y no se ve, lo que se hace y deshace: el paso del tiempo, lo que se oculta. Esto ya quedó patente al final de El Dibuixant, acción que ha traído esta otra, y de alguna manera el resultado de los murales de la GAM empiezan con el documental. El documental ha llevado al DMD. Dibujo Mural Dinámico Europa. Instalación audiovisual interactiva, producida expresamente para la exposición. El DMD tiene una función integradora, es el puente o bisagra entre el dibujo estático y la interactividad dinámica. Retomo este escrito después de comprobar que en la feria de Milán, el MiArt? 2007, el DMD Europa funciona muy bien. Pero el DMD ha conducido a otra cosa, aquí la acción tiene unas intenciones que trascienden las aportaciones del capítulo de El Dibuixant en la evolución accionista de la última parte: el retorno a ciertas formas iniciales de la Fura que según creo pueden abrir una puerta a una animación salvaje. ANIMACIÓN SALVAJE. Sensores que activan producciones de animación salvaje. Los brazos se extienden por el espacio y con sus movimientos hacen surgir aceleradas figuras. Metáforas del paisaje realizadas a la manera de pintura de acción y/o animación monocromática. Los rítmicos saltos pisan alfombras sensibles que impulsan disparos de pintura sobre cuerpos desnudos. Palmadas en el culo de bragas sensibles hacen explotar una pared de frutas y objetos rellenos de final de traca. A la manera “gigantesca” se estrellan contra el muro botes de pintura que más tarde quedará manipulada por escobas y pinceles. Intervenciones brutales en la periferia. La función de Portalegre ha ido de maravilla, a excepción de un problema con el capítulo Computación, escena Hipertexto, que no ha funcionado. El público ha seguido perplejo la función. He utilizado mi portugués macarrónico, llevo estudiando toda la semana una traducción que me hicieron de los diálogos de Protomembrana para la presentación de esta pieza en Río de Janeiro. Consciente de que hago una mezcla de latinismos que van del italiano al castellano, pasando por el catalán y el francés, he decidido escribir en hojas de papel fragmentos vitales del texto, que pego en el suelo del escenario, para leerlo cuando llegue el momento. Soy como un presentador de circo. Una hora de show y, después de diez minutos de pausa, se proyecta El Dibuixant. 25 de marzo. El coche de Nuno, el representante de Portalegre, nos lleva al aeropuerto de Badajoz. Los 90 km. de viaje hecho de día nos descubre la belleza del paisaje alentejano. __Semana Italiana. IPERMEMBRANA TORINO. 1ª Fase. MiArt? Milano. Protomembrana en Brera, Milano.__ HIPERMEMBRANA. Interactividad furiosa. Hipertexto salvaje. Mecatrónica brutal. Sistematurgia violenta. Robótica sexual. Máquinas paralíticas. Tecnología visceral. Tradición futurista. 26 de marzo, 2007, Barcelona. He llegado al aeropuerto al límite. Esta mañana he tenido mucho trabajo en la oficina y he salido como un cohete. La hoja de ruta anunciaba la Terminal A y allí me ha dejado el taxi. He recogido un carrito cargándolo con cuatro bultos. Comparto la carga con Oriol, el jefe técnico, que viene mañana. Esta semana tenemos el casting de Ipermembrana Torino, el montaje de MiArt?, y una intervención en la Accademia de Belle Arti de Brera, en Milano. Al mirar los paneles de la Terminal A descubro que no hay ningún vuelo a Turín y me dirijo rápidamente a la Terminal B. Efectivamente, la Air One que me llevará a Turín es una compañía subsidiaria de Spainair y factura en la Terminal B. Spanair es la compañía que nos llevó a Santiago de Compostela el pasado martes, donde el miércoles presentamos Protomembrana y El Dibuixant. El vuelo está cerrado, pero por caridad me agarran. Endoso todas las maletas y me regañan porque llevo demasiado peso. Ya lo sé. El avión es del mismo tipo que el que tomé el viernes para ir a Badajoz. La semana pasada fue la semana galaico-portuguesa. Están bien estos celtas. Tanto la presentación de la Sala Nasa compostelana como la de O Centro das artes do espectaculo de Portalegre han funcionado muy bien, muy buena onda. Estoy volando dirección Turín. Estoy cansado. Me doy cuenta de que con las prisas he olvidado el pen drive y el libreto de los DVD. ¿Qué haré en la presentación de esta tarde...? Aterrizo en Turín. En el aeropuerto me esperan Vanessa y una ayudante, Ilenia, y nos dirigimos al Politécnico de Turín. Allí nos esperan Tatiana, Antonio y una clase de unas 40 personas. Decido hablar de Hipermembrana -“Ipermembrana” en italiano, ya que no utilizan la “hache”- y así lo hago. Planteo las líneas de actuación desde el modo de puesta en escena. Hablo de la situación de las pantallas, su tamaño y su función. Hablo de la imagen y de sus posibles soportes, PD y Flash. Hablo de cómo se generará la imagen. Hablo de las interfaces y del dreskeleton, de la expansión de la ropa sensible hacia el espacio sensible, y de posibles nuevas interfaces. Hablo, hablo, hablo unas dos horas y media. Quedamos con los alumnos para hacer el casting mañana. Afuera llueve, típico del Piamonte y la Lombardía. Tomamos unas olivas y unas birras delante del Politécnico. Pasamos por la misma pensión que nos alojó el pasado septiembre, descargo las maletas y me dispongo a cenar. La cena se compone de una mesa de unas dieciséis personas, o tal vez 18, que están allí para el laboratorio Ipermembrana de julio. Están los cuatro candidatos a actores profesionales, cuatro de la universidad -entre ellos Antonio y Tatiana, Cristina y su marido...- y Carlo Infante, que llega vestido de bohemio talibán. La cena consiste en un surtido de platos piamonteses, entre ellos la manteca embutida, pura grasa. Recordaré la manteca y los embutidos a las cinco de la mañana, cuando una bola indigerible me despierte. 27 de marzo de 2007, Torino. Casting en Multidams. La maldita situación de escoger a unos cuantos entre muchos. Un trabajo de miedo. No es la mejor manera de elegir. Demasiada gente, poco tiempo y demasiadas disciplinas. Tomamos una decisión salomónica que, estoy seguro, conllevará una revisión inevitable los primeros días de julio. Tengo que organizar el resultado del casting porque de alguna manera define la manera de trabajar y los objetivos de esta primera fase. El grupo de actores es demasiado numeroso para el propósito final de Ipermembrana. Pero tal vez no para la elaboración de contenidos. Tendré que razonar sobre este aspecto y asegurarme de que el aspecto coral del grupo permita un resultado permanente para posteriores presentaciones. Eso significa que tengo que utilizar equipos de rodaje y edición que aseguren su calidad. Éste debería ser el grupo de Animación Salvaje. Es importante, por tanto, tener en cuenta el lugar donde se rodará este material. Será material de choque. Por lo que respecta a los técnicos, habrá que organizarlo bien para obtener el máximo rendimiento. Es necesario prefigurar un guión de la historia y trabajar siguiendo un ritmo de rodaje. Acciones: Fusilamiento colorista, body spaguetti al ragú, bolsas-barriga de color, cargas de pintura al estilo de Accions. Otros. Las imposiciones que se derivan del casting me hacen pensar en la estructura de la obra. Desde el punto de vista de la imagen, es decir, del texto visual, hay dos líneas de trabajo: la animación salvaje -construida a partir de acciones-video-, y la animación a lápiz, hecha sobre el papel tal y como la desarrollé en los preparativos de DMD. Una sirve para desarrollar el núcleo central de cada una de las acciones, la otra para vincularlas, es la máquina narrativa. Medianoche, Milán, Estación Central. Un taxi me lleva al Hotel Piamonte, parece que la estela de Turín no cesa. En la puerta me encuentro con Oriol. 28 marzo, Milano. Montaje en MiArt?. Montamos la barraca del MiArt?. Tenemos suerte en el sistema de proyección. La decisión de traer nuestros equipos facilita el montaje y gracias a su óptica es posible hacer una proyección mucho más grande. Dedicamos la jornada a instalar el DMD, a poner la moqueta, una filigrana y a pintar el cartel del stand: “Marcel·lí Antúnez Roca, DMD Europa, Interattività Furiosa, GAM di Gallarate, 8 Marzo - 4 Maggio”. La expo se prorroga una semana. Lo dejamos prácticamente todo resuelto. Cenamos Oriol, Gabrielle, Francesca y yo. Bella serata. 29 de marzo, Milano. Oriol y yo resolvemos temas de trabajo. Comemos con Matteo, que ha venido expresamente desde Padua, donde pasa estos días de vacaciones. Vamos a comer a l’Antica Osteria di Milano, que reservé el día anterior. Hablamos de los proyectos, entre ellos Hipermembrana. Desde el casting parece que se aclaran las ideas que habría en este segundo capítulo de MEMBRANA: Hipermembrana. Las líneas del argumento se basan, de momento, en tres aspectos: el Infierno de Dante, la estructura de una célula eucariota y la construcción del Minotauro. La arquitectura del Infierno de Dante -o si se prefiere su geografía- es, desde un punto de vista metafórico, como las células eucariotas, en cuyo último anillo, es decir, el centro del infierno, se halla la información genética, el ADN. El mal se replica y podria ser en esta metáfora, lo que permite la continuación de la vida. ¿La vida es el mal? El Minotauro tiene suficientes argumentos como para establecerse como una estructura complementaria en este viaje espacio-temporal que propone el recorrido por los anillos, que no es otra cosa que la interacción con las acciones salvajes, y que potenciará su trabajo con la máscara. La membrana es aquí el Minotauro... Tiene que haber cerdos. ¿No son estos animales antropomórficos, estas formas mitológicas, una forma de diablos...? Por la tarde nos dirigimos al MiArt?. Tengo un poco de tiempo para echar un vistazo a la parada galerística, que como siempre provoca la náusea. El producto expuesto “a saco”... Sin comentarios. Vuelvo a la barraca de la GAM y me dedico a animar la instalación y a saludar a la gente que se acerca. Cerramos la feria. Cenamos un calzone y a dormir. 30 de marzo, Milano. Presentaciones en la academia de Bellas Artes de Brera. Después de desayunar y de dejar a Oriol recogiendo el material en mi habitación, me dirijo a Brera 2, la parte tecnológica de Bellas Artes. Oriol se encargará de preparar Protomembrana en Brera 1 esta mañana. Me espera en la puerta Antonio Caronia. Acabamos la mañana con una selección audiovisual que incluye la
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(c) 2005 Marcel·lí Antúnez Roca / credits
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