El robot Réquiem es un exoesqueleto neumático interactivo, fabricado con planchas de aluminio, acero inoxidable y diecinueve pistones neumáticos, que permiten el movimiento de las rodillas, los muslos, las inglés, las caderas, los hombros, los codos, la mandíbula y las manos. El robot está suspendido por la cabeza con un soporte de hierro y queda cerca del suelo. En su formato de instalación Réquiem dispone de ocho sensores situados a lo largo del espacio de exposición y que pueden activar los espectadores.
Cada uno de estos sensores lanza una secuencia de movimientos. Estas aumentan en complejidad a medida que nos acercamos al robot. Por la forma de estas coreografías hemos llamado las secuencias como: Saludo, Caminar, Contracción, Caída, Gimnasia Sueca, Tai Chi, Flamenco y Danza Contemporánea.
Réquiem, que toma el nombre del género sinfónico Missa pro defunctis, extiende la idea de las prótesis hasta sus últimas consecuencias, manteniendo la apariencia de vida y sus movimientos mecánicos después de la muerte. La inmovilidad que impone la muerte podría ser burlada sarcásticamente por este sarcófago mecánico moviendo la momia que contiene.
No obstante este robot representa también, en otra de sus lecturas, un dispositivo para escribir gestos, un aparato para coreografiar. Quizá Réquiem, o un aparato parecido sirva como soporte textual gestual del coreógrafo.
créditos
Réquiem 1999
De Marcel.lí Antúnez Roca.

Diseño técnico y construcción: Robot, Roland Olbeter
Dirección: Técnica, Ramón Rey.
Programación: Joan Carles Bonet.
Cascos y manos: Christian Kohn.
Asistente: James Saully.
Productor: Begoña Egurbide, Marcel.lí Antúnez
Ayudante producción: Patricia Bofill, Sandra Port.
Réquiem es una producción de Marcel.lí Antúnez y la Fundación Telefónica
Medidas.
Robot Neumático de 190 alto x 90 ancho x 90 fondo cm.
Soporte de hierro de 270 alto x 175 ancho x 175 fondo cm.
Caja sistema control: PLC, relees, electroválvulas.
Cables y tubos diversos.